domingo, 29 de noviembre de 2009
Materialismo y realidad
Clasificaciones triviales, pero fundamentales:
Aficiones anti-snob.,
BD o tebeo o cómic o novela gráfica o manga o anime,
Todas las hojas son del viento.
sábado, 28 de noviembre de 2009
¡Esta boca es mía!
Denle play a la canción de arriba. El día anterior al 28 de Junio, esa mañana, mucho antes de que siquiera imaginara que al día siguiente iba a estar protestando ante una casa presidencial tomada por militares, un día antes de que aviones de la fuerza aérea sobrevolaran mi barrio y me despertaran; en el minuto cultural sabatino pasaron esta canción que se figuró como un guiño. Yo estaba indeciso todavía sobre lo de la cuarta urna, porque aunque creía que era necesario consultarle al pueblo, también estaba el aspecto legal; así que, para olvidarme de todo, decidí ir a ver los grabados de Chagall. Cuando me encontraba a algún conocido hablaba de las cosas con él como si fuera el fin del mundo. Y sí, fue el fin de un mundo y de muchos otros mundos. Esa canción estuvo en mi cabeza todo el día.
¿Qué aprendí en los días posteriores al 28? Aprendí que hay una serie de personas que, tras la propagación de una paranoia orwelliana hacia un comunismo que cayó en 1991 o a un socialismo del siglo XXI, lo que desean es conservar sus privilegios, su estilo de vida ultraconservador (preguntémonos el por qué de la prohibición de la PAE con fecha 29 de Junio) cuya única visión de la democracia es legitimarse en el poder. Sí, así es, no le pongamos adornos al asunto, cito las palabras del representante legal de las F.F.A.A en una entrevista de El Heraldo: "No está dentro de nuestros principios reconocer gobiernos de izquierda" ¿Democracia señores?... Llegar a decir que nos interesa sólo conservar la serie de privilegios que hemos heredado a lo largo de una vida cuando el 70% de la población vive en la miseria absoluta ¿cómo se le llama a eso? Se le llama egoísmo. Haciendo un plagio de Cortázar podría decir que la realidad de Honduras es un tipo sin piernas y lleno de pus que se arrastra en el parque central hacia mí para pedirme las sobras de mi almuerzo, cinco niños hinchados de lombrices que se pasean por las calles de la frontera con Nicaragua o dos sujetos que se agarran a cuchilladas en un vertedero de basura.
Pero aclaremos algo, Zelaya nunca fue la salvación de nada. No, la verdad Zelaya en la izquierda fue siempre un “cero a la izquierda”, pero, quizás por su propia ceguera política, se le dio un GOLPE DE ESTADO y ahora hay medios cerrados, persecución política, terrorismo, paramilitares, insurgentes, 4,000 violaciones a los Derechos Humanos y más de 100 muertos (sí, yo no creo en los listados oficiales por varias razones de mi trabajo). Lo que no puedo creer de todo eso es que exista gente con mentalidades tan retrógradas o tan engañadas o tan temerosas que sean capaces de aceptar que se haya vuelto a las décadas pasadas con doctrina nacional de seguridad y todo el combo incluido, que cuando se diga que la única forma de defender la democracia y la libertad es eliminándolas lo acepten sin más ni más.
Quizás Honduras haya ganado más en esta crisis o quizás la gente vuelva a ser la misma a la que nada le importaba. No lo sé. Pero hay algo que sí quiero decir, yo no me voy a manchar ni mi dedo ni mi dignidad por votar en un acto más ilegal que en otras ocasiones (recuerdo que hace años en el T.S.E a mi mamá le pidieron un viaje a Miami por una diputación, ¿se imaginan entonces como será en esta ocasión?) y no quiero que los que voten por alguien se quejen el día de mañana por los actos ilegales de un gobierno que de seguro continuará con la misma política de los anteriores, tampoco quiero que señalen con sus dedos manchados hacia aquellos de este gobierno que algún día tendrán que responder por varios actos ante cortes nacionales o internacionales. Ustedes ya habrán perdido ese derecho moral, porque fueron ustedes los que les abrieron la puerta para que las cosas siguieran como siempre ¿Entienden?
¿Qué aprendí en los días posteriores al 28? Aprendí que hay una serie de personas que, tras la propagación de una paranoia orwelliana hacia un comunismo que cayó en 1991 o a un socialismo del siglo XXI, lo que desean es conservar sus privilegios, su estilo de vida ultraconservador (preguntémonos el por qué de la prohibición de la PAE con fecha 29 de Junio) cuya única visión de la democracia es legitimarse en el poder. Sí, así es, no le pongamos adornos al asunto, cito las palabras del representante legal de las F.F.A.A en una entrevista de El Heraldo: "No está dentro de nuestros principios reconocer gobiernos de izquierda" ¿Democracia señores?... Llegar a decir que nos interesa sólo conservar la serie de privilegios que hemos heredado a lo largo de una vida cuando el 70% de la población vive en la miseria absoluta ¿cómo se le llama a eso? Se le llama egoísmo. Haciendo un plagio de Cortázar podría decir que la realidad de Honduras es un tipo sin piernas y lleno de pus que se arrastra en el parque central hacia mí para pedirme las sobras de mi almuerzo, cinco niños hinchados de lombrices que se pasean por las calles de la frontera con Nicaragua o dos sujetos que se agarran a cuchilladas en un vertedero de basura.
Pero aclaremos algo, Zelaya nunca fue la salvación de nada. No, la verdad Zelaya en la izquierda fue siempre un “cero a la izquierda”, pero, quizás por su propia ceguera política, se le dio un GOLPE DE ESTADO y ahora hay medios cerrados, persecución política, terrorismo, paramilitares, insurgentes, 4,000 violaciones a los Derechos Humanos y más de 100 muertos (sí, yo no creo en los listados oficiales por varias razones de mi trabajo). Lo que no puedo creer de todo eso es que exista gente con mentalidades tan retrógradas o tan engañadas o tan temerosas que sean capaces de aceptar que se haya vuelto a las décadas pasadas con doctrina nacional de seguridad y todo el combo incluido, que cuando se diga que la única forma de defender la democracia y la libertad es eliminándolas lo acepten sin más ni más.
Quizás Honduras haya ganado más en esta crisis o quizás la gente vuelva a ser la misma a la que nada le importaba. No lo sé. Pero hay algo que sí quiero decir, yo no me voy a manchar ni mi dedo ni mi dignidad por votar en un acto más ilegal que en otras ocasiones (recuerdo que hace años en el T.S.E a mi mamá le pidieron un viaje a Miami por una diputación, ¿se imaginan entonces como será en esta ocasión?) y no quiero que los que voten por alguien se quejen el día de mañana por los actos ilegales de un gobierno que de seguro continuará con la misma política de los anteriores, tampoco quiero que señalen con sus dedos manchados hacia aquellos de este gobierno que algún día tendrán que responder por varios actos ante cortes nacionales o internacionales. Ustedes ya habrán perdido ese derecho moral, porque fueron ustedes los que les abrieron la puerta para que las cosas siguieran como siempre ¿Entienden?
Clasificaciones triviales, pero fundamentales:
La justicia es un Quijote sin mancha.,
Todas las hojas son del viento.
jueves, 26 de noviembre de 2009
Víctor Jara fue acribillado

Según nota de la BBC, a petición del juez que investiga su muerte, el cuerpo de Jara fue exhumado para realizarsele una autopsia, de ello se determinó que ""Se encontraron más de 30 lesiones óseas producto de fracturas provocadas por heridas de proyectil, más algunas provocadas por objetos contundentes que no corresponden a heridas de bala. También se presentaron fracturas que no son herida de proyectil" esto último confirma que fue torturado. Aunque hay sospechoso todavía no se ha establecido con certeza quien es el culpable.
Para quienes no lo conocen, Víctor Jara fue el músico y director de teatro insigne en Chile hasta la caída del gobierno de Salvador Allende cuando por su filiación al partido socialista y el carácter contestatario de su música fue aprisionado en el estadio nacional de Chile, que en ese momento servía de campó de concentración para presos políticos al gobierno militar. Se espera un masivo funeral, que preparan familiares y la fundación Víctor Jara, para regresar el cuerpo a su tumba: "Víctor va a estar acá. Vamos a abrir las puertas el día jueves al mediodía y de ahí ininterrumpidamente hasta el día domingo. Luego vamos a ir caminando hasta el cementerio, donde va a ser finalmente sepultado", expresó König, quien destacó que va a ser distinto a 1973, cuando "Joan lo sepultó de manera prácticamente clandestina".
Los dejo con una canción parte del tributo (que no deja de emocionarme) que le hicieron con su voz. Sé que, después de tantas cosas, es muy significativa para muchos.
Ningún cañón borrará
el surco de tu arrozal.
El derecho de vivir en paz.
Clasificaciones triviales, pero fundamentales:
Sonidos del mundo.,
Y más noticias y más comunicados y más anuncios
miércoles, 25 de noviembre de 2009
Como veo al Cardenal Rodríguez y su séquito...
Roma, película de Federico Fellini.
P.D: Hace mucho que me valen las opiniones políticas del Opusdei que nos gobierna
Clasificaciones triviales, pero fundamentales:
La justicia es un Quijote sin mancha.
lunes, 23 de noviembre de 2009
Estudiar Derecho (2)
Y continúo con mis reflexiones sobre la experiencia en derecho…
• Tercera etapa: Reconciliación y purgatorio
Tardíamente terminé de reconciliarme con la carrera de Derecho. Esta etapa inicia cuando por fin elegimos nuestra orientación, antes en derecho existían diversas orientaciones en las que cada estudiante elegía especializarse: Derecho Internacional, Derecho Administrativo, Derecho Laboral, Derecho penal, Derecho Administrativo y, si mal no recuerdo, también Derecho de Familia. Yo elegí Derecho internacional, en otras orientaciones tenía muchos peros como para optar por ellas y en especial por Derecho penal (¡!) que después de Derecho internacional era en la que menos alumnos había (mmm… ¿Por qué será?) Las secciones en mi orientación eran muy pequeñas, en la que más había eran de 20 alumnos, eso hacía agradables las clases y en parte me ayudó a reconciliarme con mi carrera. Nosotros estudiábamos: Los organismos internacionales, la integración de Centroamérica, el proceso de la unión europea, los tratados internacionales, el derecho diplomático y llevábamos una segunda clase de ciencias políticas.
Me llamaba la atención derecho internacional porque era una pequeña ensalada de todas las cosas; además de estudiar gruesos tratados internacionales debíamos saber de historia para determinar el porqué de determinada situación internacional o los avances y retrocesos del Derecho de integración, en Derecho diplomático, por ejemplo, aprendimos desde cómo redactar una carta a un presidente o rey hasta cómo se debía comportar, comer y hablar en una en una reunión diplomática y de hecho la parte final de la clase era una cena con un embajador; aunque aclaro que no recuerdo mucho de lo que me enseñaron , pero por allí tengo mis apuntes de cómo salir airoso en una mesa con seis tipos de cubiertos y con el pan a la izquierda.
La parte mala del Derecho Internacional es que en nuestro país no existe una academia, con ello me refiero a que la carrera de diplomático no está especializada y de allí es que resulta que muchos sujetos colocados por cuestiones políticas vayan a dejar en vergüenza a nuestro país en diversas ocasiones (obviaré contar del general que le dio un beso a la reina de España o del que se orinó en una palmera de la casa blanca); esta era una de las razones para que no hubieran muchos alumnos. En países como Perú, para no ir tan lejos, aquellos que deseen estar en el cuerpo diplomático deben tener una maestría en Derecho diplomático de la academia de Lima, dos personas con parentesco no pueden estar en la misma misión o cierta cantidad de personas de la misma familia no pueden ser diplomáticos; los puestos son obtenidos en base a un sistema de escalafón y el gobierno sólo puede nombrar al 30% de los embajadores en base a cuestiones políticas; el resto los selecciona la academia. Pero en Honduras para estar en el máximo escalafón sólo se necesita la nota de un prominente polítiquero.
En este momento, cómo para que no nos olvidemos de la miseria humana, llega la hora de hacer la práctica pública, que se realiza en el consultorio jurídico gratuito. No olvidaré jamás el día que nos dieron la charla introductoria a la práctica y nos dijeron quienes eran nuestros coordinadores o encargados de firmar, porque cómo no éramos Abogados nuestros documentos los debía firmar alguien que sí lo fuera y así tuvieran validez legal. La charla era en una iglesia evangélica, la daba un abogado bajito y pedante que nos dijo: -No se extiendan en los escritos, sean concretos que lo único que importa en el derecho es el proceso y nada más, no ocupamos poetas, si se las quieren tirar de escritores váyanse a letras.- Me pareció de los más irónico que pusieran a hablar al tipo ese y que dijera justamente eso (¿de dónde lo sacaron?) Como había llegado tarde, me tocó preguntarle quién era el abogado que sería mi coordinador y sólo me respondió que él ya lo había dicho, que si yo no lo había escuchadol no le importaba porque no era su problema.... resulto ser él, por suerte nunca tuve que verlo personalmente ya que sólo se limitaba a firmar.
• Tercera etapa: Reconciliación y purgatorio
Tardíamente terminé de reconciliarme con la carrera de Derecho. Esta etapa inicia cuando por fin elegimos nuestra orientación, antes en derecho existían diversas orientaciones en las que cada estudiante elegía especializarse: Derecho Internacional, Derecho Administrativo, Derecho Laboral, Derecho penal, Derecho Administrativo y, si mal no recuerdo, también Derecho de Familia. Yo elegí Derecho internacional, en otras orientaciones tenía muchos peros como para optar por ellas y en especial por Derecho penal (¡!) que después de Derecho internacional era en la que menos alumnos había (mmm… ¿Por qué será?) Las secciones en mi orientación eran muy pequeñas, en la que más había eran de 20 alumnos, eso hacía agradables las clases y en parte me ayudó a reconciliarme con mi carrera. Nosotros estudiábamos: Los organismos internacionales, la integración de Centroamérica, el proceso de la unión europea, los tratados internacionales, el derecho diplomático y llevábamos una segunda clase de ciencias políticas.
Me llamaba la atención derecho internacional porque era una pequeña ensalada de todas las cosas; además de estudiar gruesos tratados internacionales debíamos saber de historia para determinar el porqué de determinada situación internacional o los avances y retrocesos del Derecho de integración, en Derecho diplomático, por ejemplo, aprendimos desde cómo redactar una carta a un presidente o rey hasta cómo se debía comportar, comer y hablar en una en una reunión diplomática y de hecho la parte final de la clase era una cena con un embajador; aunque aclaro que no recuerdo mucho de lo que me enseñaron , pero por allí tengo mis apuntes de cómo salir airoso en una mesa con seis tipos de cubiertos y con el pan a la izquierda.
La parte mala del Derecho Internacional es que en nuestro país no existe una academia, con ello me refiero a que la carrera de diplomático no está especializada y de allí es que resulta que muchos sujetos colocados por cuestiones políticas vayan a dejar en vergüenza a nuestro país en diversas ocasiones (obviaré contar del general que le dio un beso a la reina de España o del que se orinó en una palmera de la casa blanca); esta era una de las razones para que no hubieran muchos alumnos. En países como Perú, para no ir tan lejos, aquellos que deseen estar en el cuerpo diplomático deben tener una maestría en Derecho diplomático de la academia de Lima, dos personas con parentesco no pueden estar en la misma misión o cierta cantidad de personas de la misma familia no pueden ser diplomáticos; los puestos son obtenidos en base a un sistema de escalafón y el gobierno sólo puede nombrar al 30% de los embajadores en base a cuestiones políticas; el resto los selecciona la academia. Pero en Honduras para estar en el máximo escalafón sólo se necesita la nota de un prominente polítiquero.
En este momento, cómo para que no nos olvidemos de la miseria humana, llega la hora de hacer la práctica pública, que se realiza en el consultorio jurídico gratuito. No olvidaré jamás el día que nos dieron la charla introductoria a la práctica y nos dijeron quienes eran nuestros coordinadores o encargados de firmar, porque cómo no éramos Abogados nuestros documentos los debía firmar alguien que sí lo fuera y así tuvieran validez legal. La charla era en una iglesia evangélica, la daba un abogado bajito y pedante que nos dijo: -No se extiendan en los escritos, sean concretos que lo único que importa en el derecho es el proceso y nada más, no ocupamos poetas, si se las quieren tirar de escritores váyanse a letras.- Me pareció de los más irónico que pusieran a hablar al tipo ese y que dijera justamente eso (¿de dónde lo sacaron?) Como había llegado tarde, me tocó preguntarle quién era el abogado que sería mi coordinador y sólo me respondió que él ya lo había dicho, que si yo no lo había escuchadol no le importaba porque no era su problema.... resulto ser él, por suerte nunca tuve que verlo personalmente ya que sólo se limitaba a firmar.
Inicié en la jornada de la tarde, debía estar dos horas todos los días en un edificio donde apenas cabíamos. A mí me toco el profesor más estricto como supervisor, muchas veces nos daba regañadas o nos atacaba con su sarcasmo si cometíamos un error; siempre decía que prefería hacerlo él a que lo hiciera un simple archivero de la corte. Debo aclarar que a pesar de su trato áspero, con él aprendí más de lo que hubiera aprendido con alguien a quien sólo le interesara que nosotros cumpliéramos nuestras doscientas horas y es que él que no tuviera tres sentencias firmes no salía de ese consultorio. Para obtener un caso debíamos estar en el corredor del edificio y tratar de “capturar” a cada persona que llegase para que fuéramos nosotros los elegidos por ellos para resolverle sus problemas legales. En realidad los casos eran de personas de áreas marginales y de tipo familiar, agrario o de trámites administrativos; muchos de ellos resultaban chistosos, como el caso del tipo a quien demandé por alimentos y toda su familia llegó a asegurarme que él era un buen muchacho y que la mujer que lo demandaba no era más que una cualquiera que había engatusado a su muchachito, y también fue muy contradictorio el hecho de que toda pareja a la que le debía tramitar un divorcio terminaban reconciliadas o retiraban la demanda, claro que todo mundo feliz por eso, menos yo que no veía como obtendría mis tres sentencias firmes si mi casos seguían siempre ese camino (Ya sé que es egoísta y cruel, pero es la verdad) además de que no faltaba quien me molestaba con que yo tenía un efecto reconciliatorio en los futuros divorciados (XD).
Tuve que estar más allá de las 200 horas en mi práctica, la suerte no me acompañaba y en el Registro Nacional de las Personas cometieron tres veces el mismo error en el inscripción de una persona fallecida en el extranjero, después de lo cual enviaban de regreso el documento y debía hacerse de nuevo el trámite; ello que me valió no graduarme ese año y cuando por fin mi supervisor notó que llevaba demasiado tiempo me absolvió de las tres sentencias ¿Y en cuanto al caso? pues yo entregué mi informe y se supone que se lo debían dar a otro pasante, aunque no sé si continuaron con el caso.
Después vino la práctica privada, 600 horas en que se debía trabajar en una institución. Yo seleccioné el Ministerio de Relaciones Exteriores. Gracias a una recomendación fui a parar a la sección de tratados, me tocaba prestar información sobre tratados suscritos por Honduras a las personas que lo solicitaran, ayudar a redactar dictámenes sobre los tratados a suscribir y responder la correspondencia; trabajos que realicé con poco interés y esfuerzo para ser sincero. En las horas libres prefería subir a la terraza a leer y me sentía desesperado por entrar a letras a tal grado que me quedaba trabajando horas extras todos los días. Aunque las personas de la oficina eran muy agradables, los días se fueron muy lentamente y finalmente terminé dándome cuenta que había laborado 40 horas de más. Presenté mi informe y todo se acabó o eso creía porque hacía falta el taller de la monografía.
Creí que había terminado, pero no; ese año había sustituido la elaboración de una tesis por un curso de investigación jurídica. Al principio me resultó difícil encontrar un grupo para mi trabajo, porque era el único de la orientación internacional; pero elaboré un proyecto de investigación sobre el tratado de libre comercio con otras tres compañeras de la orientación mercantil y todos felices. Llevaba mi clase en el edificio viejo que está a la par de Odontología, mientras cursaba esa clase se me hacía tortuoso que mi aula quedara justo en un punto donde se podía mirar, a lo lejos, la carrera de letras y entre ellos estaba ese extraño barranco al que da el jardín botánico de enfrente del edificio CB. Terminé todo y finalmente presente mi trabajo.
El trámite de graduación fue engorroso a más no poder. Nuestra facultad, en vez de que hiciéramos trabajos manuales, nos pedía una “contribución monetaria” que serviría para reparar algo del edifico. A nosotros nos tocó los baños. Después creo que los siguientes pasos fueron los mismos de todos los estudiantes.
Para concluir debo decir que no puedo quejarme de que esta carrera no me haya servido o no me servirá, (¿cuántos podrán decir en el futuro que tienen dos carreras?) pero en definitiva no es algo que me veo ejerciendo dentro de tres años cuando salga de la carrera de letras. Si alguien revisara mi C.V. constatará que la mayor parte de los cursos se inclinan por Letras y la actividad laboral por Derecho, lo cual dice mucho de mis preferencias a futuro. Ian me preguntó hace un tiempo sobre ¿Qué se sentía estudiar derecho en un país donde las leyes importan muy poco? - bueno- le dije- deberías notar que ahora estoy estudiando letras y creo que eso explica muchas cosas.- Finalmente, los dejo con algo de los Simpsons…
Clasificaciones triviales, pero fundamentales:
La justicia es un Quijote sin mancha.,
Todas las hojas son del viento.
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